28 de junio de 2015

"LO EXCITANTE DE LA REALIDAD VIRTUAL NO ES RECREAR COSAS QUE YA PODEMOS HACER, SINO VISITAR LOS MUNDOS EN LOS QUE NUNCA VIVIREMOS"

Richard Marks, investigador en el Magic Lab de Sony dentro del Proyecto Morpheus, explica las novedades que puede traer la realidad virtual al mundo de los videojuegos

"Al contrario que el anterior ponente, yo soy un tecnólogo, con una visión del futuro muy optimista", dijo Richard Marks antes de comenzar su charla matinal en la última jornada de Gamelab Barcelona. El "anteior ponente" era Tom Jubert (The Talos Principle), que acababa de hablar de los códigos morales que el mercado puede estar pervirtiendo y cómo los videojuegos pueden destrozar o salvar el mundo. Marks, director de PlayStation Magic Lab, actualmente dedicado al trabajo en la interacción entre PS4 y la tecnología de realidad virtual Morpheus, defendió la necesidad del ser humano de jugar y, sobre todo, la importancia de la interacción: "eso es lo que hace juego al juego".

“Aquellos que no creen en la magia, nunca la encontrarán”, dijo Roald Dahl hace años y repitió Marks, cual mantra, en el escenario. Por su fe en el poder de la misma llamaron a su laboratorio “Magic Lab”, un lugar en el que quieren forzar los límites relativos a cómo se entiende el juego hoy en día. “La realidad virtual ya está aquí”, anunció, “y su reto es que para comprenderla no tenéis que escucharme a mí, sino probarla”. El tecnólogo predijo un futuro de conexiones humanas en el que la realidad virtual tendría el mismo poder social que los móviles y destacó que el encanto de esta tecnología no está en permitirle a uno jugar al fútbol ficticio en vez de hacerlo en la realidad: “Recrear aquellas cosas que ya puedes hacer no es muy emocionante. Pero que te permita hacer cosas que nunca harías, visitar un mundo fantástico de libros que te encantan o visitar la superficie de Marte, eso es lo apasionante de la realidad virtual”.

Con toda justicia, Tom Jubert, el ponente previo y más pesimista, no fue un catastrofista, sino un provocador nato. Introduciendo diferentes futuros posibles -en base al presente que estamos viviendo-, Jubert expuso ante la audiencia un posible mañana: aquel en el que encontramos nuevas formas de contar nuestra historia siendo responsables de lo que hacemos, en oposición al futuro en el que dejamos que el mercado, que nunca es moralmente neutral, cree nuestras necesidades en vez de servirlas. Jubert dejó claro que aún hay forma de salvar nuestra narrativa global, pero también puntualizó que hoy en día nuestro discurso está dominado por ideas individualistas y egoístas, que buscan lo mejor para nosotros, y puso como ejemplo polémico el ‘free-to-play’ “lo que ocurre cuando dejamos que el mercado tome las riendas”. Hablando de su pasado filosófico, de Descartes, de Platón, de su autor de fantasía favorito (Terry Pratchett), Jubert declaró que no creamos, sino que simplemente sintetizamos toda nuestra información y que necesitamos hacer esa síntesis de forma correcta.

Volver a noticias